La muerte de Arwen, la historia más desconocida de El Señor de los Anillos.

La historia de Arwen es probablemente la más bonita, triste y desconocida de todas las historias que se cuentan en El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien. 

Desconocida porque está contada en un apéndice de El Señor de los Anillos al que muchos lectores no llegan porque bien abandonan tras la destrucción del Anillo Único o tras las guerras de La Comarca. 

Boda de Aragorn con Arwen en la película de El Señor de Los Anillos: El Retorno del Rey

De gran belleza porque cuenta la historia del amor entre la medio-elfa Arwen (hija de Elrond) y el humano Aragorn (descendiente de Isildur), un amor que renueva una alianza entre las dos razas a cambio de un gran sacrificio personal por parte de Arwen. 

De gran tristeza porque sintetiza la esencia crepuscular de la novela (el relato del final de la era de los elfos y el comienzo de la de los hombres) en pocas páginas.

La historia comienza así: Arwen y Aragorn se conocen en los bosques de Lothlorien, a donde acudían Aragorn a buscar consejo tras su largas errancias y Arwen para visitar a la familia de su madre. Allí es donde se enamoran y sellan su destino, el que obliga a Aragorn a cumplir con su linaje si quiere optar al amor de Arwen. 

Arwen (Liv Tyler) en Lothorien. Escena de la película El Señor de los Anillos.

Sin embargo pocos conocen qué es lo que ocurre luego con Arwen y Aragorn, a pesar de que mucha gente haya leído la trilogía (novela más popular del SXX en todas las encuestas en EEUU y Reino Unido desde los años 70) y de que el cine haya terminado por hacerla universalmente conocida.

Esta es es un resumen del final de la historia, tal cual se cuenta en el apéndice de ESDLA:

Como todos sabemos, al terminar la Guerra del Anillo, los elfos abandonaron la Tierra Media,

La Tercera Edad terminó así con victoria y esperanza; pero uno de los más tristes en medio de todos los dolores de aquella Edad fue la separación de Elrond y Arwen, porque era el mar el que los separaba, y un destino más allá del fin del mundo. 

Menos Arwen, que había elegido ser mortal y cuyo destino era tener una vida mucho más larga que la de Aragorn. 

Su destino no quiso sin embargo que muriese antes de haber perdido todo lo que había ganado. 

Porque Arwen y Aragorn vivieron y reinaron juntos durante 120 años, hasta que Aragorn que “había disfrutado ya de una vida larga como tres hombres sintiéndose mayor decidió abandonar antes de tiempo a los suyos” (pues tenía la gracia de morir cuando eligiera) y así dejar a su hijo la sucesión en el momento adecuado. 

Sola en la Tierra Media, Arwen ya no puede arrepentirse y volver con los suyos, como le sugiere Aragorn desde su lecho de muerte en la Casa del Silencio de Gondor

No, amado señor dijo ella esa elección ya no existe desde hace largo tiempo. No hay más navíos que puedan conducirme hasta allí y tendré en verdad que esperar el destino de los Hombres, lo quiera o no lo quiera

Es entonces cuando Arwen comprende realmente lo amargo de la historia de los hombres, resuena entonces aquel pensamiento de Elrond que temía que Arwen tuviera que arrepentirse de su decisión antes de que llegara el fin de sus días. 

Arwen salió de la Casa y la luz se había extinguido en los ojos, y a los suyos les pareció que se había vuelto fría y gris.

Se despidió de Eldarion (su hijo) y de sus dos hijas y abandonó la ciudad de Minas Tirith camino de los bosques de Lórien donde vivió sola hasta el invierno. 

Y allí por fin, cuando caían las hojas de mallorn pero no había llegado aún la primavera, se acostó a descansar en lo alto de Cerin Amroth; y allí estará la tumba verde, hasta que el mundo cambie. 

Nada más se dicen en este libro acerca de los días antiguos. 


Última frase de El Señor de los Anillos y con la que se cierra la Historia de Arwen

Arwen murió a la edad de 2901 años. 


AVISO Esta parte que viene es una interpretación personal sobre esta historia:

Para que Arwen se pudiera casar con Aragorn ella tenía que renunciar a su inmortalidad (como medio elfa tenía el don de elegir entre morir como un hombre o vivir eternamente como un elfo) y Aragorn tenía que restaurar el linaje de los reyes de Gondor derrotando a la oscuridad, si lo consigue los elfos renovarían su alianza con los hombres y permitirán que Arwen se mezcle con ellos para crear una nueva dinastía de reyes fuertes como en su momento ocurrió con los reyes de Numenor. 

Porque la destrucción del anillo permitiría entonces a los elfos acabar con todas las herencias y compromisos del pasado para poder retirarse definitivamente de la Tierra Media y vivir cerca de Valinor. Arwen, la estrella de la tarde, es como la moneda de cambio necesaria para conseguir la victoria en la guerra, el final de la misión de los elfos en la tierra y el nacimiento de una nueva edad. ¡Casi nada! 

Escudo de los Reyes de Gondor con el árbol blanco.
Escudo de los reyes de Gondor, con el árbol de Minas Thirit.

EDIT: Simplemente añadir, como alguien acaba de decir ahora en un comentario en Menéame, que la historia de Arwen y Aragorn es la versión moderna de la historia de amor de Beren y Luthien (el primer amor entre un hombre y una elfa del que surgen los medios-elfos). 

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